La protección de las víctimas del conflicto armado de las Islas Falkland-Malvinas (1982)

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1-09-1990  Publicación CICR  por Sylvie Junod

CAPITULO I – INTRODUCCIÓN

1. EL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO Y EL COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA (CICR)El derecho internacional humanitario es una rama del derecho internacional público aplicable en los conflictos armados, mediante el cual se trata de garantizar ei respeto a la persona humana en la medida compatible con las exigencias militares y con el orden público, así como de atenuar el rigor de las hostilidades. [1]

El derecho internacional humanitario se divide en dos secciones: el derecho de Ginebra y el derecho de La Haya.

1.1 El derecho de Ginebra

Su finalidad es salvaguardar y proteger a las víctimas de las situaciones de conflicto armado: militares fuera de combate, ya sean heridos, enfermos o náufragos, prisioneros de guerra, población civil, así como, en general, todas las personas que no toman o han dejado de tomar parte en las hostilidades.

Los cuatro Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 son el cuerpo de esas normas de protección. Hoy, con más de 161 Estados Partes son universalmente reconocidos. Dichos Convenios se desarrollaron y se completaron con la aprobación, el 10 de junio de 1977, de dos Protocolos adicionales (Protocolo I, relativo a conflictos armados internacionales y Protocolo II, relativo a conflictos armados no internacionales), ratificados, en la actualidad, por 49 y 42 Estados respectivamente (situación de las ratificaciones, en enero de 1985).

El derecho de Ginebra y la Cruz Roja tienen el mismo origen. Tras la cruenta batalla de Solferino, en 1859, Henry Dunant, conmovido por el sufrimiento de los heridos que agonizaban sin asistencia, concibió, a la vez, la idea de la Cruz Roja y del derecho internacional humanitario.

Sus ideas, expresadas en el célebre libro, “Recuerdo de Solferino” tuvieron un eco favorable en Europa y muy particularmente en su patria, Suiza, y fueron llevadas a la práctica. Pueden resumirse de la siguiente manera:

  • La fundación, ya en tiempo de paz, de sociedades que puedan prestar asistencia a soldados heridos en período de conflicto para paliar la insuficiencia de los servicios sanitarios de las fuerzas armadas. Esas sociedades de socorro son hoy las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja.
  • La fundación del “Comité internacional para socorro a los heridos”. De este Comité, instituido en Ginebra con la ayuda de cuatro ginebrinos (Moynier, el general Dufour, y los doctores Appia y Maunoir), nació el Comité Internacional de la Cruz Roja.
  • La Convocación por el Gobierno suizo de una Conferencia Diplomática en la que participaron 16 Estados y en la que se aprobó, el año 1864, el “Convenio relativo al mejoramiento de la suerte de los militares heridos en los ejércitos en campana”. Dicho Convenio es la piedra angular del derecho humanitario contemporáneo: se prestará ayuda y asistencia a los militares heridos o enfermos, sin ninguna distinción desfavorable, sea cual fuere la nación a que pertenezcan. El personal sanitario, el material, así como los establecimientos sanitarios serán respetados y estarán señalados por un signo distintivo, la cruz roja sobre fondo blanco. En tiempo de conflicto, la acción médica es un acto neutral: no es una toma de posición en favor de una de las partes beligerantes.

Desde 1864, el derecho internacional humanitario se ha desarrollado en varias etapas. El círculo de personas jurídicamente protegidas se ha ido ampliando, tras crueles experiencias que, como en la batalla de Solferino han demostrado una insuficiente protección de las víctimas: 1899 y 1906, los militares náufragos; 1929, los prisioneros de guerra.En 1949, después de la segunda Guerra Mundial, se revisaron y se completaron los Convenios existentes, que pasaron a ser los Convenios I, II, III. El IV Convenio extiende la protección conferida por el derecho internacional humanitario a una nueva e importante categoría de víctimas, las personas civiles. [2]

Los Convenios de Ginebra transfieren al orden jurídico internacional preocupaciones de índole moral y humanitaria; encarnan el ideal de la Cruz Roja. El CICR es su inspirador y su promotor.

Además, esos mismos Convenios, son la base jurídica de su mandato humanitario por lo que atañe a protección y a asistencia. Organización neutral y privada, cuyos miembros son todos suizos, el CICR contribuye, como intermediario neutral, a la aplicación del derecho internacional humanitario – asistencia médica en favor de los heridos, los enfermos y los náufragos, mejoramiento de las condiciones de vida de los prisioneros de guerra, búsqueda de las personas desaparecidas y transmisión de mensajes familiares. Asimismo, organiza, si es necesario, acciones de socorros en favor de la población civil distribuyendo ropa, víveres y medicamentos, para lo cual, según sea la magnitud de la ayuda requerida, el CICR solicita la colaboración de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja, de la Liga de Sociedades de la Cruz Roja y de la Medía Luna Roja, de los Gobiernos que no toman parte en el conflicto, así como de las organizaciones voluntarias. [3]

1.2 El derecho de La Haya

En el derecho de La Haya, o derecho de la guerra propiamente dicho, se estipulan los derechos y deberes de los beligerantes cuando dirigen operaciones militares, así como los limites por lo que respecta a medios para dañar al enemigo. Dichas normas figuran en los Convenios de La Haya de 1899, revisados en 1907 (unos veinte) y, desde 1977, en los Protocolos adicionales a los Convenios de Ginebra. Muchos de esos instrumentos ya han caído en desuso, aunque no es el caso por lo que atañe a las normas relativas a la conducción de las hostilidades, que conservan su actualidad y cuyo espíritu se puede resumir de la siguiente manera:

En un conflicto armado, el objetivo fijado es lograr una ventaja decisiva neutralizando el potencial militar del adversario. No todos los medios para dañar al enemigo están permitidos y debe prohibirse cualquier sufrimiento o destrucción que rebase ese limite. Estas leyes de la guerra se fundamentan en las necesidades militares, pero se inspiran también en lo humanitario.

Cabe formular tres observaciones:

a) El derecho de Ginebra y el derecho de La Haya se desarrollaron paralelamente, pero no sin cierta compenetración, pues importantes secciones del derecho de La Haya que conciernen directamente a las víctimas ya fueron incorporadas en el derecho de Ginebra en 1929 y en 1949 (estatutos de los heridos y de los náufragos en la guerra marítima, estatutos de los prisioneros de guerra y de las personas civiles en los territorios ocupados).

b) Con objeto de reforzar la protección de las víctimas, en los Protocolos adicionales a los Convenios de Ginebra de 1977, se reafirman los principios fundamentales del derecho de La Haya que pasaron a ser normas estrictas y obligatorias, en particular por lo que atañe a la protección de los bienes civiles y de la población civil.

c) Hoy, se considera que esos principios fundamentales del derecho de la Haya, por ejemplo el principio de la distinción entre los objetivos militares y la población civil, son ya de derecho consuetudinario. Forman parte, por decirlo así, de las costumbres, y son obligatorios, incluso para los Estados que no han firmado esos tratados. Por lo demás, el mapa del mundo ha cambiado tanto desde 1907 que sería prácticamente imposible determinar, según el derecho clásico de los tratados, cuáles son los Estados que están aún formalmente obligados por los Convenios de La Haya.

Al CICR, en particular, y al Movimiento de la Cruz Roja en general, concierne, primordialmente, el derecho de Ginebra. Sin embargo, sobre todo tras la aprobación de los Protocolos adicionales, la preocupación del CICR es velar por el respeto del derecho internacional humanitario, concebido como el conjunto del derecho aplicable en las situaciones de conflicto armado. En esta breve descripción de los diferentes instrumentos jurídicos y de sus fuentes, se pretende dar a conocer mejor el alcance del derecho internacional humanitario.

2. UN ENEMIGO DEL DERECHO: LA IGNORANCIA

No es suficiente que los Estados ratifiquen los Convenios de Ginebra y sus Protocolos adicionales; es necesario que haya real voluntad política de aplicarlos. Asimismo, es preciso que no se ignore ni su contenido ni su “modo de empleo” para que las personas encargadas de su aplicación adopten, a su debido tiempo, las medidas adecuadas. Por ello, la difusión tiene un cometido muy importante, pues ignorar las normas del derecho internacional humanitario puede significar la pérdida de vidas humanas.

2.1 La difusión: una obligación de los Estados

Cuando los Estados pasan a ser Partes en los Convenios de Ginebra se comprometen a difundirlos, es decir, darlos a conocer, en la mayor medida posible, en el respectivo país, tanto en tiempo de paz como de guerra (artículos 47,48,127 y 144). En general, hay que destacar que, desafortunadamente, esa labor de difusión no se ha desarrollado mucho. Aunque la obligación inicial incumbe a los Estados, el CICR, en particular, y el Movimiento de la Cruz Roja, en general, también tienen una responsabilidad por lo que respecta a la difusión [4]. No obstante, hasta los años setenta habida cuenta de la insuficiencia de medios y de personal, sólo se llevaron a cabo circunstanciales acciones de difusión y de información.

2.2 Concienciación: la Conferencia Diplomática sobre la reafirmación y el desarrollo del derecho internacional humanitario aplicable en los conflictos armados (1974-1977)

Durante la negociación de los Protocolos adicionales a los Convenios de Ginebra, hubo una verdadera concienciación con respecto a la importancia de la difusión, lo que indujo a que la Conferencia aprobase una Resolución [5]: “Persuadida de que un buen conocimiento del derecho internacional humanitaria constituye un factor esencial de su aplicación efectiva;

Convencida de que la difusión de ese derecho contribuye a la propagación de esos ideales humanitarios y de un espíritu de paz entre los pueblos…”

La Conferencia recuerda a los Estados sus obligaciones y los invita a adoptar medidas por lo que respecta a la difusión y estimula a las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y al CICR para que emprendan actividades en materia de difusión: “invita a las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja a que ofrezcan su colaboración a las autoridades gubernamentales respectivas a fin de contribuir a una comprensión y difusión eficaces del derecho internacional humanitario.

Invita al Comité Internacional de la Cruz Roja a colaborar activamente en el esfuerzo de difusión del derecho humanitario, en particular:

a) publicando material destinado a facilitar la enseñanza del derecho internacional humanitario y haciendo circular todas las informaciones útiles para la difusión de los Convenios de Ginebra y de los Protocolos adicionales…”

Esta publicación, se inscribe en el ámbito de la labor de difusión emprendida por el CICR y tiende a responder a una apremiante necesidad de material didáctico.

2.3 Un esfuerzo concertado de la Cruz Roja Internacional

Ya en 1978, el CICR y la Liga de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja adoptaron un programa de acción de la Cruz Roja por lo que atañe a la difusión del derecho internacional humanitario y de los principios e ideales de la Cruz Roja con objeto de desplegar y de coordinar las actividades de difusión, de educación, de formación y de investigación, así como para estimular a los Estados a adherirse a los Protocolos adicionales a los Convenios de Ginebra. Inicialmente, dicho programa se trazó y se desarrolló y, actualmente, está en su segunda fase.

La difusión del derecho internacional humanitario y de los principios e ideales de la Cruz Roja está destinada a diversas categorías de personas: las fuerzas armadas, las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, los altos funcionarios de Gobiernos, las universidades, las escuelas, las profesiones médicas, los medios de comunicación y el público en general.

Es necesario seleccionar lo que es útil que cada uno sepa y encontrar un lenguaje adecuado. El soldado debe saber ejecutar las órdenes y el oficial impartirías. Un estudiante de derecho no se interesa por las mismas cuestiones que un miembro de la Cruz Roja. La difusión de los principios e ideales de la Cruz Roja plantea una problemática propia, que no intentamos abordar aquí. En cuanto a la difusión de los Convenios de Ginebra, tropieza con una serie de obstáculos, de los cuales los más importantes son de tres tipos:

a) la abstracción

b) el imperativo de discreción y la dificultad para calificar las situaciones

c) una carencia de ilustraciones.

a) La abstracción

La formulación del derecho internacional humanitario es, como la de todo texto jurídico, técnica y abstracta. Los Convenios de Ginebra son un volumen de 400 artículos cuya lectura resulta muy árida, y apenas menos indigesta será la de los Protocolos. La esencia es en realidad muy sencilla, pero es necesario buscar métodos para ponerla al alcance de tos no especialistas.

b) El imperativo de discreción y la dificultad para calificar las situaciones

El derecho internacional humanitario se aplica, por definición, en las situaciones de conflicto armado, es decir, de grandes perturbaciones y de tensiones extremas. Así pues, por el propio interés de las víctimas y para preservar la estricta neutralidad de su acción humanitaria, el CICR debe actuar, en general, con discreción.

Por lo demás, las Partes en un conflicto no siempre reconocen la aplicabilidad del derecho internacional humanitario y se invoca más a menudo el espíritu que la letra. El conjunto de los Convenios de Ginebra no se aplica sino en el caso de conflicto armado internacional. Para los conflictos armados internos, se estipula una sola disposición común a los cuatro Convenios, el artículo 3. A pesar de que el CICR efectúa todas las gestiones posibles para garantizar la máxima protección en favor de las víctimas, puede ocurrir que, calificándoles jurídicamente de internas o de internacionales, corra el riesgo de que se le atribuya una toma de posición política. Así, resulta muy difícil presentar ejemplos de aplicación del derecho.

c) Una carencia de ilustraciones

Para difundir el derecho internacional humanitario, hay que presentarlo como realidad viva y vivida, susceptible de interesar, incluso de apasionar. Ahora bien, la mayoría de los ejemplos son históricos y no reflejan el mundo de hoy. Faltan, pues, ilustraciones de los Convenios de Ginebra, lo que frena y desanima en la labor de difusión. Esta publicación intenta ser una primera ilustración didáctica al respecto.

3. ¿POR QUÉ EL EJEMPLO DEL CONFLICTO ARMADO DE LAS ISLAS FALKLAND-MALVINAS?

Cierto número de elementos objetivos hace de dicho conflicto un caso único:

  • Se trata de un conflicto armado internacional de tipo clásico, limitado en el espacio y en el tiempo.
  • Los enfrentamientos tuvieron lugar entre las fuerzas armadas regulares, y no hubo sino tres víctimas entre la población civil.
  • Desde 1949, es el primer caso en que se aplica, a gran escala, el II Convenio de Ginebra para aliviar la suerte de los heridos, los enfermos y los náufragos de las fuerzas armadas en el mar. Los acontecimientos del Atlántico Sur evidenciaron, así, las deficiencias y las adaptaciones necesarias a las técnicas modernas de señalamiento de los transportes sanitarios (buques hospitales, helicópteros sanitarios) y de comunicaciones.
  • Las dos Partes, es decir, el Reino Unido y Argentina, invocaron los Convenios de Ginebra, a la letra, y sobre puntos precisos, y demostraron gran preocupación por evitar sufrimientos inútiles.
  • El CICR se vio inducido a desplegar sus actividades humanitarias de protección, de conformidad con el mandato de intermediario neutral que se le confiere en los Convenios, con el pleno asenso de las Partes.

4. EL ENFOQUE ESCOGIDO Y SUS LÍMITES

4.1 La protección de las víctimas

Los hechos se relatan y se analizan en relación con la protección de las víctimas (heridos, enfermos, náufragos, prisioneros de guerra) y de la población civil. es decir. desde un punto de vista estrictamente humanitario

4.2 El “ius ad bellum” y el “ius in bello”

En derecho internacional, hay que distinguir el derecho de recurrir a la fuerza, es decir, zanjar un litigio con las armas y el derecho aplicable cuando las hostilidades existen realmente. La finalidad de este último es limitar el uso de la violencia y proteger a las víctimas de esas situaciones. El derecho de “hacer la guerra” o ius ad bellum figura principalmente en la Carta de las Naciones Unidas. El derecho aplicable “en la guerra” o ius in bello está estipulado en el derecho internacional humanitario. Orientado hacia la protección de la persona humana, en el derecho humanitario no se tienen en cuenta los motivos de un conflicto armado. Desempeña, por decirlo así, el cometido de “bombero”, pero no es el investigador que determina la responsabilidad del incendio.

4.3 La soberanía sobre las Islas y el IV Convenio

En el IV Convenio, relativo a la protección de las personas civiles en tiempo de guerra, figuran algunas normas generales de protección de la población civil contra los efectos de las hostilidades (Título II), normas por lo que atañe a la protección de personas civiles en los territorios ocupados, así como normas relativas al internamiento de las personas civiles. Aunque el Título II fue aceptado por las Partes que dieron su asenso para que se designase una zona neutralizada dentro y alrededor de la catedral de Port Stanley-Puerto Argentino, la naturaleza del litigio acerca de la soberanía sobre las Islas pone en tela de juicio la aplicabilidad formal del IV Convenio en su conjunto.

De hecho, desde el punto de vista del Reino Unido, uno de sus territorios fue ocupado por un ejército extranjero, mientras que Argentina considera que las Islas son parte integrante de su territorio nacional.

Por regla general, cabe observar que, al igual que los otros tres, el IV Convenio se concibió con finalidad humanitaria. Se puede invocar el espíritu, si no se reconoce la letra. Un desacuerdo por lo que respecta a la aplicabilidad formal no deberla prejuzgar las condiciones de vida de la población civil.

4.4 Transparencia y discreción: “del buen uso del derecho internacional humanitario”

Aparentemente, resulta contradictorio ser, a la vez, transparente y discreto. Sin embargo. es un desafío que arrostra diariamente el Comité Internacional de la Cruz Roja.

En la presente publicación, no se pretende, en absoluto, plantear problemas no resueltos, ni dar pie a polémicas. Sin embargo, la discreción con que actúa el CICR, en el propio interés de las víctimas, no significa encubrimiento. En el caso que nos ocupa, las Partes en conflicto tomaron cierto número de medidas de conformidad con los Convenios de Ginebra y con la ayuda del CICR. Por lo tanto, es posible presentar el derecho internacional humanitario como una realidad vivida, tras esta demostración del “buen uso del derecho internacional humanitario”; cabe formular algunas observaciones preliminares:

  • No se debe olvidar a las víctimas, siempre demasiado numerosas, sea cuál fuere su número ni a sus apenados familiares.
  • El CICR no está habilitado ni para condenar o juzgar ni para dar “certificados de buena conducta”.
  • Por último, la difusión del derecho internacional humanitario nunca debe presentar la guerra como aceptable. Se trata, simplemente, de poner de relieve que sí se desmonta el engranage de la violencia se puede encontrar también un mecanismo de paz: el respeto por el herido, el náufrago o por el prisionero, así como medidas de salvaguardia en favor de la población civil.

4.5 Una concepción didáctica

A pesar de que no está reservado para uso exclusivo de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, se ha concebido el presente folleto para que estas puedan usarlo como material didáctico en sus actividades de difusión. Por un lado, se ha hecho hincapié en el mundo de la Cruz Roja y, por otro lado, se ha dado prioridad a la claridad en detrimento de los matices: la autora ha tratado de simplificar al máximo los elementos jurídicos, basándose en la acción.

4.6 Un estímulo para la difusión

La difusión es una de las pocas actividades de la Cruz Roja cuyos resultados pueden, difícilmente, evaluarse a corto plazo. Por lo demás, es una labor que cuesta mucho llevar a cabo ¿Cómo interesar al público con la sola descripción de la batalla de Solferino, que ya es historia?

Es dificilísimo contrarrestar las imágenes de violencia presentadas en la televisión y en la prensa con avalanchas de teorías que resultan utópicas o filosóficas. Para convencer, es necesario poder ilustrar con ejemplos. El valor de una norma se justiprecia a la luz de la práctica.

Por lo demás, todas las personas que, al nivel que fuere, hayan de aplicar el derecho humanitario, deben aceptar su valor, no sólo porque están obligadas por la fuerza de la ley, sino, sobre todo, porque ellas mismas están convencidas de su utilidad. La difusión debe favorecer esta manera de inculcar valores humanos, como la favorecen también la fuerza de la opinión pública, la disciplina y la tradición.

El presente estudio se preparó, tras solicitud de numerosas Sociedades Nacionales de la Cruz Roja que desean disponer de ilustraciones de los Convenios de Ginebra.

Notas :

1. Véase J. Pictet “Principios del derecho internacional humanitario”.

2. Convenio de Ginebra para aliviar la suerte de los heridos y enfermos de las fuerzas armadas en campaña ( I Convenio). Convenio de Ginebra para aliviar la suerte de los heridos, enfermos y náufragos de las fuerzas armadas en el mar (II Convenio). Convenio de Ginebra sobre el trato a los prisioneros de guerra (III Convenio). Convenio de Ginebra sobre la protección de personas civiles en tiempo de guerra (IV Convenio).
3. Es posible consultar el folleto de Françoise Bory publicado por el CICR: “Génesis y desarrollo del derecho internacional humanitario”.

4. Estatutos de la Cruz Roja Internacional, art. IV, párrafo 7: “El CICR trabaja para el perfeccionamiento y la difusión de los Convenios de Ginebra”. Estatutos de la Liga de Sociedades de la Cruz Roja, art. 5, I.j: La Liga tiene por cometido, a este respecto, “ayudar al CICR en el fomento y desarrollo del derecho internacional humanitario y colaborar con él en la divulgación de ese derecho y de los Principios Fundamentales de la Cruz Roja en las Sociedades Nacionales”.

5. Pasajes de la Resolución 21 de la Conferencia Diplomática “difusión del derecho internacional humanitario aplicable a los conflictos armados”.

Malvinas – Informe Rattenbach – Documentación

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V. Documentación consultada por la Comisión de Análisis y Evaluación de las responsabilidades en el conflicto del Atlántico sur
[I Parte – Introducción]

S E C R E T O

El detalle de la documentación

Malvinas – Informe Rattenbach – Abreviaturas

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IV. Glosario de las abreviaturas
[I Parte – Introducción]
A Artillería
A Sub Antisubmarino
A Sup Antisuperficie
A.R.A. Armada
A/A Antiaérea
AA Antiaérea
AADD Aeródromos
ABIT Asociación Brasileña de Transportadores Internacionales
AD Aeródromo
AD Apoyo directo (Ejército)
ADF Equipo radioeléctrico para navegación por radiobalizas
AIEN Agrupación de Inteligencia Estratégica Nacional
ALC Apoyo logístico complementario
ALERT MK II Radar
ANEA Área Naval Estratégica Austral
ANSA Agencia Italiana de Noticias
AP Acción Psicológica
AP Associated Press
AS Acción Psicológica
Agr Log Agrupación Logística
B Com Batallón de Comunicaciones
BACE Base Aeronaval Comandante Espora
BAM Base Aérea Militar
BDT Buque desembarco de tanques
BIAA Batallón de Infantería Antiaéreo
BICO Batallón de Comunicaciones
BIM Batallón de Infantería de Marina
BLOW PIPE Misil tierra-aire (Ejército)
BNPB Base Naval de Puerto Belgrano
Br I Brigada de Infantería
C Ae Componente Aéreo
C.I.C. Centro de Información de Combate (Armada)
C.J.I. Comité Jurídico Interamericano
C.P. Corto Plazo
CA Componente Aéreo
CAD Comando Aéreo de Defensa
CAE Comando Aéreo Estratégico
CAT Comando Aéreo de Transporte
CCB y S Centro de Búsqueda y Salvamento
CEE Comunidad Económica Europea
CEOPECON Centro de Operaciones Conjuntas
CFAS Comando Fuerza Aérea Sur
CG Conflicto Grave
CIC Centro de Información y Control
CICR Comité Internacional de la Cruz Roja
CID Colegio Interamericano de Defensa
CJA Comando en Jefe de la Armada
CJE Comando en Jefe del Ejército
CJFA Comando en Jefe de la Fuerza Aérea
CN Componente Naval
CNV Comisión Nacional de Vigilancia
COATLANSUR Comandante del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur
COBRA Misil hiloguiado tierra-tierra (Ejército)
CODAS Comando Defensa Aérea Sur
CODASUR Comando de Defensa Aérea Sur
COFUERSUB Comando de la Fuerza de Submarinos
COGUAMILVINAS Comandante de la Guarnición Malvinas
COL Centro de Operaciones Logísticas
COMIL Comando Militar
CON Centro de Organización Normalizado
CON Comando de Operaciones Navales
CRV Comodoro Rivadavia
CT Componente Terrestre
CTR Centro de Control de Tráfico Aérea
CZEKALSKI Cañón sin retroceso de 105 mm
Co Cerro
Cte. FFTT Comandante de las Fuerzas Terrestres
DELARGENU Delegación Argentina en las Naciones Unidas
DEMIL Directiva de Estrategia Militar
DENAC Directiva de Estrategia Nacional
DGS Dirección General de Sanidad
DIMATER Dirección de Material Aeronáutico
EC Equipo de Combate
ECA Equipo de Control Aéreo
EDN Escuela de Defensa Nacional
EDPV Embarcación de desembarco para personal y vehículos
EEI Elementos Esenciales de Inteligencia
EEII Elementos esenciales de información
EGA Emergencia
EJ Ejército
ELMA Empresa Líneas Marítimas Argentinas
EM Estado Mayor
EMC Estado Mayor Conjunto
EMGA Estado Mayor General de la Armada
EMGE Estado Mayor General del Ejército
EMGFA Estado Mayor General de la Fuerza Aérea
ENO Enemigo
ESBA Escuadrón de Sanidad Base Aérea
ESG Escuela Superior de Guerra
ESMACON Estado Mayor Conjunto
ETHERTON Universidad China
FA Fuerza Aérea
FAB Fuerza Aérea Boliviana
FAS Fuerza Aérea Sur
FFTT Fuerzas Terrestres
FIC Falkland Island Company
FT Fuerza de Tarea
FTC Fuerza de Tarea Conjunta
GA Grupo de Artillería
GADA Grupo de Artillería de Defensa Aérea
GAL Río Gallegos
GB Gran Bretaña
GOE Grupo de Operaciones Especiales
GRA Río Grande
GRE Gobernador Gregores
GUC Gran Unidad de Combate
HC Hipótesis de Conflicto
HCG Hipótesis de Conflicto Grave
HG Hipótesis de Guerra
HUD Head uf display (Sistema electrónico y óptico para determinar datos de tiro)
ILS Sistema electrónico de aproximación para aterrizaje
I.M Infantería de Marina
IGTF Isla Grande de Tierra del Fuego
J Cte (s) J Junta de Comandantes en Jefe
JCJ Junta de Comandantes en Jefe
JGC Jefe del Grupo Comando
JID Junta Interamericana de Defensa
JM Junta Militar
JP 1 Tipo de Combustible para aeronaves
KC Aviones tanque (combustible)
L Latente
L.P. Largo Plazo
LACPC Límite anterior del campo principal de combate
LADE Líneas Aéreas del Estado
LPD Buque de desembarco
LPM Buque porta helicóptero
MAGIC Misil aire-aire (Fuerza Aérea-Armada)
MAMBA Misil hiloguiado tierra-tierra (Ejército)
MES Medidas de Conducción Social
MET Meteorología
METT Codificación de: enemigo-terreno y condiciones meteorológicas
MLV Malvinas
MMC Mensaje Militar Conjunto
MOR Morón
MP Mediano Plazo
Mor Mortero
NDA Novedades diarias de armamento
NOAL No alineados
OA Observador Adelantado
OCEM Oficial de Coordinación para Evacuaciones Aeromédicas
OCRE Organización de corresponsales de Radio al exterior
OEA Organización de Estados Americanos
OEM Objetivo Estratégico Militar
OEM Oficial de Estado Mayor
OEOP Objetivo Estratégico Operacional
OIM Oficial Ingeniero Militar
OM Objetivo material
ONU Organización de las Naciones Unidas
OO Orden de Operaciones
OOMM Objetivo materiales
ORI Órgano de Reunión de Información
OS Organismo de Sanidad
OTAN Organización del Tratado del Atlántico Norte
OTAS Ordenes de Transporte Aéreo Sur
OTTO-MELARA Obús calibre 105 mm (Ejército-Artillería)
P Probable
PAC Patrulla Aérea de Combate
PAL Palomar
PAL Portaaviones liviano
PC Puesto de Comando
PIEN Plan de Inteligencia Estratégica Nacional
POA Puesto de Observación adelantada
PON Procedimiento Operativo Normal
PPS Radar
PRAVDA Diario Oficial Soviético
PSBA Puesto de Socorro de Base Aérea
PTA La Planta
RASIT Radar
RASU Región Aérea Sur
REM Reserva Estratégica Militar
RI Regimiento de Infantería
ROLAND Misil antiaéreo (Interfuerzas)
RREE Relaciones Exteriores
RU Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte
S.I.N. Servicio de Inteligencia Naval
SAFRIR Misil aire-aire (Fuerza Aérea-Armada)
SAM 7 Sistema misilístico (Ejército)
SCD Sistema de computación de datos
SCZ Santa Cruz
SEAM Sistema de Evacuación Aeromédica
SIDE Secretaría de Inteligencia de Estado
SIDEWINDER Misil aire-aire (Fuerza Aérea-Armada)
SIN Sistema Nacional de Inteligencia
SIP Secretaría de Información Pública
SJU San Julián
SOFMA Cañón de 155 mm (Ejército-Artillería)
SRM Sarmiento
SSBA Servicio de Sanidad de Base Aérea
SSEE Servicios Especiales
SSGG Servicios Generales
SUB Gran Unidad de Batalla
Sb Submarino
T.O.R. Equipo de comunicaciones MULTIPLEX de detección y corrección automático de errores
TASS Agencia Soviética de Noticias
TIAR Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca
TIGERCAT Sistema misilístico
TO Tratado de Operaciones
TOAS Tratado de Operaciones del Atlántico Sur
TOS Tratado de Operaciones Sur
TRE Trelew
TTOO Teatro de Operaciones
UK United Kingdom (Reino Unido)
UN Naciones Unidas
USU Ushuaia
V Vigente
VC HOWAG Vehículo Blindado
VC PANHARD Vehículo blindado
VC TAM Tanque mediano
VCN 113 Vehículo blindado
VDS Sonar de profundidad variable
VUE Vehículo de uso especial
VUG Vehículo de uso general
ZAR Almirante ZAR

Malvinas – Informe Rattenbach III

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III. Estructura del Informe Final de la Comisión de Análisis y Evaluación de las responsabilidades en el conflicto en el Atlántico Sur
[I Parte – Introducción]

S E C R E T O

A. El Informe Final completo consta de un total de 17 (Diecisiete) volúmenes, de acuerdo con el siguiente detalle:

CUERPO DEL INFORME FINAL – Un volumen único.

ANEXOS AL INFORME FINAL – Diez tomos, numerados correlativamente de I a X.

DECLARACIONES – Cinco tomos, numerados correlativamente de I a V.

ACTAS – Un volumen único.

B. La estructura de Informe propiamente dicho (Cuerpo del Informe Final) ha sido confeccionada de acuerdo al siguiente detalle:

Se ha dividido el contenido del Informe en CINCO PARTES, numeradas correlativamente de la I a V en números romanos.

Cada parte lleva el número que la identifica y su correspondiente designación, todo escrito en letras mayúsculas en la parte superior central de la página.

Las Partes, a su vez, se dividen en CAPÍTULOS. Estos son QUINCE, numerados correlativamente de I a XV, independientemente de la Parte a la cual pertenecen.

El número y designación de cada Capítulo ha sido colocado con letras mayúsculas, en la parte superior central de la página correspondiente.

Los Capítulos se dividen en TÍTULOS y Subtítulos, escritos en mayúsculas y minúsculas, respectivamente, y ubicados marginalmente en el lugar correspondiente de la página de que se trate.

Todo el texto del Informe Final ha sido dividido en párrafos que se han numerado, correlativamente, desde el número 1 al número 890.

Algunos párrafos, por necesidades propias de la redacción, se han dividido en incisos que, para su identificación, fueron señalados por letras minúsculas ubicadas alfabéticamente y seguidas de un punto. En caso de necesidad de subdividir un inciso, se procedió a identificar los correspondientes apartados con un número arábigo, ubicado correlativamente y seguido de un cierre de paréntesis.

C. Para auxiliar la lectura e interpretación del texto, se incluye como punto IV de la Introducción un GLOSARIO DE ABREVIATURAS, donde se han anotado todas aquellas que aparecen en el presente Informe

Malvinas – Informe Rattenbach II

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II. Los supremos intereses de la Nación
[I Parte – Introducción]

S E C R E T O

El 2 de abril de 1982 la Nación y el mundo se enteraron sorpresivamente que las Fuerzas Armadas Argentinas habían desembarcado en las Islas Malvinas y que nuestro Pabellón se izaba en ellas, reafirmando nuestros derechos soberanos después de 150 años de usurpación por parte de Gran Bretaña.

Esta fecha quedará grabada en la historia: LAS MALVINAS, QUE SON PARTE DE LA REPÚBLICA ARGENTINA, VOLVÍAN A SU PATRIMONIO, aunque breve tiempo después, nuestro pabellón tuvo que ser arriado, superado el esfuerzo por el enemigo.

Para resultar victoriosos en una confrontación internacional, no sólo vale tener derechos, sino que también hacen falta poder, buena conducción, organización y fuerzas bien adiestradas, equipadas y aprovisionadas. La fuerza, empleada equivocada e inoportunamente, no es el medio idóneo para hacer valer los derechos frente al adversario y ante toda la comunidad internacional.

Es absolutamente necesario aclarar en forma completa y veraz lo sucedido. Así lo exigen la soberanía nacional agraviada, la dignidad de la República Argentina y el honor de sus Fuerzas Armadas.

Esta Comisión decidió, en consecuencia, actuar con profundidad y firmeza, evitando lo superficial y los detalles intrascendentes que pudieran apartarla de los grandes interrogantes.

Ello obliga a considerar si realmente los altos mandos de la Nación tomaron las decisiones adecuadas, si actuaron como los conductores necesarios para un pueblo adulto en grave y crítica situación y si tuvieron la sensatez requerida para elegir los caminos idóneos a fin de alcanzar el objetivo final perseguido: LAS MALVINAS ARGENTINAS.

Si ellos no apreciaron correctamente las posibilidades del país, ni previeron las consecuencias ulteriores, de muy poco han servido el entusiasmo nacional, el sacrificio de los hombres que yacen en las Islas y en el fondo del mar, y el coraje de los que supieron empuñar honrosamente sus armas en tierra, mar o aire.

La justicia deberá aplicarse con el rigor que corresponda a quien hubiese procedido con negligencia o impericia, tanto en lo político cuanto en lo militar, más aún cuando esto hubiese ocurrido en ejercicio de las altas responsabilidades de gobierno. Es obligación irrenunciable de esta Comisión contribuir a la reparación y la satisfacción a la República por los graves perjuicios causados a las vidas humanas y al patrimonio de la Nación, y por la honda frustración ocasionada al espíritu patrio y a la unidad de los argentinos, mediante la determinación de quienes pudiesen resultar responsables de no haber cumplido los deberes correspondientes a sus investiduras

Malvinas – Informe Rattenbach

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I. Resolución de la Junta Militar y acta de constitución de la Comisión de Análisis y Evaluación de las responsabilidades en el conflicto del Atlántico Sur
[I Parte – Introducción]

S E C R E T O

DECRETO

BUENOS AIRES, 2 de Diciembre de 1982

CONSIDERANDO:

Que la trascendencia del conflicto bélico vivido recientemente en el Atlántico Sur, como los elevados intereses de la Nación cometidos, imponen la necesidad de que sea analizada y evaluada la acción política y estratégico militar del mismo.

Que para ello, dada la alta investidura de quienes ejercieron dicha conducción, se hace imprescindible que la Junta Militar, como órgano Supremo de la Nación, asuma la facultad de ordenar esta tarea.

Que a tal efecto resulta conveniente la creación de una Comisión para que reúna los elementos de juicio, analice y asesore a la Junta Militar en el cumplimiento de la finalidad contemplada en el considerando precedente.

Por tanto,

LA JUNTA MILITAR

ESTATUYE:

La Junta Militar asume la facultad de analizar y evaluar las responsabilidades de quienes integraron la Junta Militar y el Poder Ejecutivo Nacional, en cuanto hace a la conducción política y estratégico militar del conflicto bélico del Atlántico Sur.

Créase una Comisión de análisis y evaluación de las responsabilidades políticas y estratégico militares en el conflicto del Atlántico Sur, que tendrá como misión asesorar a la JUNTA MILITAR en el ejercicio de sus facultades y a los fines consignados en el presente.

Dicha Comisión estará integrada por seis (6) Oficiales del Grado de Generales o equivalentes, dos (2) por cada Fuerza Armada.

Para el cumplimiento de su misión la Comisión de Análisis y Evaluación tendrá las siguientes facultades:

1. Solicitar a través de su Presidente, informes, documentos, antecedentes y todo otro elementos que se estime útil, a cualquier organismo público y a personas físicas o jurídicas públicas o privadas, todos los cuales estarán obligados a proporcionarlo dentro del término que se fije bajo apercibimiento de Ley. Al efecto, no se podrá oponer disposición alguna que establezca el secreto de lo requerido.

2. Ordenar y tomar declaraciones testimoniales, las que serán prestadas por lo menos con la presencia de tres (3) miembros, uno (1) por cada Fuerza, y recibir toda manifestación verbal o escrita de los responsables de los hechos analizados.

5° .- Las disposiciones del Código de Justicia Militar y su reglamentación, las del Código Penal de la Nación Argentina y del Código de Procedimientos en Materia Penal de la Capital Federal y Territorios Nacionales, serán de aplicación con relación a las facultades precedentes, en cuanto fueran compatibles con las normas contenidas en el artículo anterior y la jurisdicción natural a que se encuentren sometidos los organismos y personas mencionados en el artículo 4° .

6° .- La Comisión de Análisis y Evaluación concluirá sus actuaciones elevando un informe a la JUNTA MILITAR que contendrá su opinión fundada sobre:

1. El desempeño en el ejercicio de las funciones y las responsabilidades emergentes respecto de la conducción política y estratégico militar del conflicto.

2. Las responsabilidades de cualquier persona, sean de carácter penal, disciplinario y/o del honor que surjan de lo actuado y que, as u juicio, deban ser investigadas y juzgadas por la jurisdicción común o militar respectiva, en la forma que legal y reglamentariamente corresponda.

7° .- La Comisión de Análisis y Evaluación prestará juramento ante la Junta Militar, dictará su reglamento interno y elegirá su presidente. Funcionará en el Edificio del Congreso Nacional y para el cumplimiento de su misión podrá solicitar a la JUNTA MILITAR la designación del personal militar que le preste colaboración, y contará con el apoyo administrativo que le deberá proporcionar el Jefe de la Comisión de las Fuerzas Armadas en el Congreso de la Nación.

8° .- Comuníquese, publíquese, dé se a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese.

S E C R E T O

BUENOS AIRES, 2 de Diciembre de 1982.

VISTO lo acordado en Acta N° 241 de fecha 25 de noviembre de 1982 y
lo estatuido en Acta de fecha 2 de diciembre de 1982, puntos 3 y 7.

Por ello,

LA JUNTA MILITAR

RESUELVE:

ARTICULO 1° .- Designar como integrantes de la Comisión de Análisis y Evaluación de las responsabilidades políticas y estratégicas militares en el Conflicto del Atlántico Sur a los señores Teniente General (R) D. BENJAMÍN RATTENBACH y al General de División (R) D. TOMAS ARMANDO SÁNCHEZ DE BUSTAMENTE por el Ejército, al Almirante (R) D. ALBERTO PEDRO VAGO y al Vicealmirante (R) D. JORGE ALBERTO BOFFI por la Armada, y al Brigadier General (R) D. CARLOS ALBERTO REY y al Brigadier Mayor (R) D. FRANCISCO CABRERA por la Fuerza Aérea.

ARTICULO 2° .- Los señores Oficiales Superiores designados prestarán juramento ante la Junta Militar en su sede natural de reuniones en el Congreso de la nación en acto a realizarse en el día de la fecha, y en el subsiguiente, darán por iniciadas las tareas asignadas a la citada Comisión, con las responsabilidades y atribuciones estatuidas al efecto.

ARTICULO 3° .- Comuníquese, publíquese, dé se a la Dirección Nacional del Registro oficial y Archívese.

RESOLUCIÓN N° 15/82.

ES COPIA

¿Qué se espera para aprobar este proyecto de ley?

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H.Cámara de Diputados de la Nación

PROYECTO DE LEY

Texto facilitado por los firmantes del proyecto. Debe tenerse en cuenta que solamente podrá ser tenido por auténtico el texto publicado en el respectivo Trámite Parlamentario, editado por la Imprenta del Congreso de la Nación.

Nº de Expediente
6956-D-2006
Trámite Parlamentario
176 (17/11/2006)
Sumario
MODIFICACION DEL ARTICULO 1 DE LA LEY 23848 DE PENSION VITALICIA A EX COMBATIENTES DE MALVINAS. Y DEL ARTICULO 1 DE LA LEY 24892. INCLUYENDO A LOS SOLDADOS MOVILIZADOS AL TEATRO DE OPERACION DEL ATLANTICO SUR (TOAS).
Firmantes
BAIGORRI, GUILLERMO FRANCISCO.
Giro a Comisiones
DEFENSA NACIONAL; PREVISION Y SEGURIDAD SOCIAL; PRESUPUESTO Y HACIENDA.

El Senado y Cámara de Diputados,…

Artículo 1º: Sustitúyase el artículo 1º de la ley 23.848 (Ley de pensión vitalicia a los excombatientes de Malvinas) el que quedará redactado de la siguiente manera:

Art. 1: Otórgase una pensión de guerra, cuyo monto será equivalente al cien por ciento (100 %) de la remuneración mensual, integrada por los rubros “sueldos y regas” que percibe el grado de cabo del Ejército Argentino, a los ex-soldados conscriptos de las fuerzas armadas que hayan estado destinados en el teatro de Operaciones Malvinas (TOM) o haya sido destinado en el Teatro de Operaciones Sur (TOS) o Zona de Despliegue Continental la cual comprende bases o unidades militares que fueron destacadas en la costa atlántica patagónica desde el paralelo 42° al sur incluyendo la Isla Grande de Tierra del Fuego e Isla de los Estados, o entrado efectivamente en combate en el área del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS), y a los civiles que se encontraban cumpliendo funciones de servicio y/o apoyo en los lugares antes mencionados, entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, debidamente certificado según lo establecido en el decreto 2634/90. Dicha pensión sufrirá anualmente las variaciones que resulten como consecuencia de los aumentos que la Ley de Presupuesto General de la Nación introduzca en los sueldos y regas del grado de cabo del Ejército Argentino.

Artículo 2º: Sustitúyase el artículo 1º de la ley 24.652 (Modificación de la Ley N° 23.848) el que quedará redactado de la siguiente manera:

Art. 1: Otórgase una pensión de guerra, cuyo monto será equivalente al cien por ciento (100 %) de la remuneración mensual, integrada por los rubros “sueldos y regas” que percibe el grado de cabo del Ejército Argentino, a los ex-soldados conscriptos de las fuerzas armadas que hayan estado destinados en el teatro de Operaciones Malvinas (TOM) o haya sido destinado en el Teatro de Operaciones Sur (TOS) o Zona de Despliegue Continental la cual comprende bases o unidades militares que fueron destacadas en la costa atlántica patagónica desde el paralelo 42° al sur incluyendo la Isla Grande de Tierra del Fuego e Isla de los Estados, o entrado efectivamente en combate en el área del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS), y a los civiles que se encontraban cumpliendo funciones de servicio y/o apoyo en los lugares antes mencionados, entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, debidamente certificado según lo establecido en el decreto 2634/90. Dicha pensión sufrirá anualmente las variaciones que resulten como consecuencia de los aumentos que la Ley de Presupuesto General de la Nación introduzca en los sueldos y regas del grado de cabo del Ejército Argentino.

Artículo 3º: Sustitúyase el artículo 1º de la ley 24.892 (Extensión de los beneficios establecidos por las Leyes 23.848 y 24.652) el que quedará redactado de la siguiente manera:

Art. 1: Extiéndese el beneficio establecido por las Leyes Nº 23.848 y Nº 24.652 al personal de oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas y de Seguridad que se encuentren en situación de retiro o baja voluntaria u obligatoria, esta última en tanto no se hubieran dado las situaciones a que se refiere el artículo 6º del Decreto Nº 1357/04, y que hubieran estado destinados en el Teatro de Operaciones Malvinas) o haya sido destinado en el Teatro de Operaciones Sur (TOS) o Zona de Despliegue Continental la cual comprende bases o unidades militares que fueron destacadas en la costa atlántica patagónica desde el paralelo 42° al sur incluyendo la Isla Grande de Tierra del Fuego e Isla de los Estados o entrado efectivamente en combate en el área del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur.

Artículo 4º: Comuníquese al Poder Ejecutivo.

FUNDAMENTOS

Señor presidente:

Como es sabido el 2 de Abril del año 1982, la República Argentina se involucró en un conflicto armado con el Reino Unido de Gran Bretaña por los archipiélagos de Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur en lo que se conoce comúnmente como La Guerra de Malvinas.

La Junta Militar, emitió en dicho momento una serie de decretos con el carácter de secretos en los que delimitó geográficamente el territorio en el que deberían desarrollarse las acciones militares. Esta delimitación geográfica del territorio donde se desarrollan las acciones bélicas es conocida como “Teatro de Operaciones”. El Poder Ejecutivo con el asesoramiento militar pertinente es quien establece y delimita los límites geográficos del Teatro de Operaciones.

La Ley de Soberanía Nacional N° 17.094 y su decreto N° 739 de Defensa Nacional en el Titulo II Jurisdicciones art. 31 dice que: “Se declara Teatro de Operaciones la parte o parte del Territorio Nacional necesarias para el desarrollo de operaciones militares. El decreto correspondiente deberá contener la delimitación expresa del Teatro de Operaciones, su denominación, la fecha de cuando entra en vigencia y la designación de su comandante”.-

Así, antes del dos de Abril de 1982, la Junta Militar creó el Teatro de Operaciones Malvinas (TOM), al cual delimitó como el comprendido en las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur, su espacio aéreo y marítimo correspondiente. El Operativo se conoció posteriormente con el nombre de “OPERATIVO ROSARIO”, con el que se inicia, podríamos decir, la guerra de Malvinas. Este teatro de operaciones tuvo vigencia del 02 al 07 de abril de 1982.

El 7 de Abril de 1982, la Junta Militar dictó el Decreto N° 700 – S (“S” significa secreto), por el cual se crea el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS), ampliándose el sector geográfico, comprendiendo tanto a las Islas Malvinas, a las Islas Georgias y Sándwich del Sur, como así también, y esto es lo importante, a la Isla Grande de Tierra del Fuego e Isla de Los Estados, y en el continente se demarca las bases militares a partir del paralelo 42º hacia el sur, es decir, que abarca las Pcias de Chubut y Santa Cruz. Este teatro de operaciones tuvo vigencia desde el 07 de abril al 14 de junio de 1982.

Posteriormente, la Junta Militar creó el Teatro de Operaciones Sur (TOS) o Zona de Despliegue Continental, el cual comprendió a aquellas bases o unidades militares que fueron destacadas en la costa atlántica patagónica desde el paralelo 42° al sur incluyendo la Isla Grande de Tierra del Fuego e Isla de los Estados.-

La Guerra de Malvinas finalizó el 14 de Junio de 1982, con las consecuencias por todos conocidas.

El personal movilizado y en particular los ex conscriptos, una vez finalizado el conflicto, recibieron de parte de las fuerzas armadas -a través de sus respectivos comandantes de las distintas unidades en las que prestaron servicios- menciones de honor por haber participado en dicho conflicto o por haber sido trasladados al teatro de guerra. Así, a estas personas se les otorgaron certificados de ex combatientes o de veteranos de guerra y al ser dados de baja se les incluyó en sus DNI la mención de su participación en el conflicto. Por esta razón hasta se dictó la resolución COAR – 922/82 de la Armada que otorga botón solapa y diploma de honor, al personal que se encontraba en esta situación y lo mismo sucedió en las demás fuerzas.-

Desde la finalización del conflicto del Atlántico Sur, tanto el Poder Legislativo como el Poder Ejecutivo Nacional, han dictado leyes, decretos y resoluciones otorgando beneficios especiales a todos aquellos que participaron del conflicto bélico.

Así, las Leyes N° 23.109; 23.240; 23.701; 23.848; 24.343; 24.652; 24.892, sus respectivos decretos reglamentarios y decretos leyes vigentes, les concede beneficios de distinta índole como ser, becas de estudio a los hijos de los discapacitados, acceso a la salud, al trabajo, a la vivienda, etc.-

A fin de poder gozar de los beneficios especiales mencionados precedentemente, es obligatorio e indispensable presentar el correspondiente certificado de excombatientes o veteranos de la guerra de Malvinas.

Entre 1994 y 1995, se decidió en forma arbitraria no considerar como veterano de guerra a aquellas personas que participaron en las bases estratégicas y en unidades militares de las fuerzas armadas desplegadas en la plataforma continental y por lo tanto dejaron de extender a este personal la correspondiente certificación de excombatiente o veterano de guerra de Malvinas.

Los motivos alegados para no conceder los mencionados certificados fué la interpretación de la extensión geográfica del Teatro de Operaciones. Se consideró que el teatro de operaciones comienza a partir de las 12 millas antes de la costa atlántica patagónica y, en consecuencia, todas las bases estratégicas y unidades militares de las fuerzas armadas desplegadas en la plataforma continental, no se encuentran dentro del Teatro de Operaciones.

Consecuentemente, a los conscriptos que allí fueron trasladados durante la guerra de las Malvinas no se les extiende la certificación de excombatiente de Malvinas y por lo tanto se los excluye de los distintos beneficios que actualmente les brindan las normativas vigentes.

Desconocer que la Plataforma Continental se mide a partir de la línea de base es desconocer la Convención de las Naciones Unidas de Montego Bay de 1.982 y la Ley Nacional N° 24.543 cuyo artículo 76 da la “Definición de Plataforma Continental”; desconocer este articulo sería dejar de reconocer la soberanía de nuestras Islas Malvinas, ya que si la plataforma continental se midiera a partir de la milla 12, no habría continuidad geológica con la masa continental.-

También implicaría desconocer el informe emitido por el Servicio de Hidrografía Naval que expresa que las Islas Malvinas, De Los Estados y Tierra del Fuego se las considera islas continentales por encontrarse en la plataforma continental.

El Protocolo Adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1.949 y el Reglamento de la Haya art. 1 y 3; Protocolo I art. 43 al 67 que expresan que: “Los miembros de las Fuerzas Armadas de un país beligerante que responden a un mando superior de una parte en conflicto, son considerados combatientes, con excepción del personal sanitario y religioso”.-

Nadie fué por propia voluntad a pelear a la Guerra de Malvinas, todos estuvieron destacados en los puestos que cada fuerza le asignó estratégicamente, porque esas eran las órdenes. Algunos tuvieron que combatir al enemigo disparándole con su armamento, pero otros cumplieron otras funciones no menos importantes, como funciones logísticas, comunicaciones, inteligencia, sanitarias, de seguridad y de auto defensa, etc.-

En definitiva todos los que participaron en dicho conflicto bélico obedecieron órdenes, y en consecuencia, ocuparon el puesto de combate que se les asigno en esa oportunidad, por que es claro que en un conflicto toda persona que se encuentra en un teatro de guerra ocupa un puesto de combate y en consecuencia realiza acciones bélicas.-

Los implicados fueron convocados para defender la Soberanía Nacional sobre los territorios del sur y no podían negarse en virtud de hallarse bajo Régimen de Justicia Militar. Sectorizar a los ex combatientes a determinadas situaciones geográficas, otorgándoles diferentes beneficios y separando en soldados de primera a los destinados en Malvinas y zonas adyacentes, y de segunda al resto, implicar discriminar y ello es totalmente inaceptable.

Poco importa si el soldado -a los efectos de su reconocimiento como excombatiente- participó en efectivas acciones bélicas de combate o cumplió acciones militares en la Reserva Estratégica Operacional en la Zona de Despliegue Continental del (TOAS) o (RETOAS). Todos ellos, independientemente del puesto de batalla que se les asignó dentro del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur son ex combatientes de la guerra de las Malvinas.

Destacamos además conforme al Manual del Ejército Argentino, RV-136-1, se establece que “… A los efectos de la mejor conducción de las operaciones, el Teatro de Operaciones podrá estar dividido en Zonas de Combate y Zona de Comunicaciones. Esta última cuando se cree, tendrá a magnitud de la actividad y actitud estratégica operacional, la estabilidad de las operaciones y la infraestructura que la Zona de Acción aconsejen como convenientes. Podrá variar desde un área mínima hasta otra de gran extensión.”

El reglamento del Ejército (RC-2-2), define también al teatro de operaciones como: “Aquel territorio tanto propio como enemigo, necesario para el desarrollo de las operaciones militares, en el nivel estratégico operacional” luego divide al mismo en: “zona de combate, zona de comunicaciones, zona de seguridad y bases de apoyo”.-

De lo expuesto precedentemente se desprende claramente que las reservas estratégicas operacionales de la costa atlántica patagónica ubicadas en la plataforma continental se encontraban comprendidas dentro del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS) y por ende, las personas que allí cumplieron servicios durante la guerra de Las Malvinas deben ser considerados excombatientes o veteranos de guerra, según corresponda.

La Ley N° 23109 –que concede distintos beneficios a los excombatientes de Malvinas-, a través de su Decreto Reglamentario N° 509/88 en su art. 1° expresamente establece que : “ A los efectos de la aplicación de la ley 23109, se considera veterano de guerra a los ex conscriptos que desde el 2 de Abril al 14 de Junio de 1982, participaron de las acciones bélicas desarrolladas en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur, cuya jurisdicción fuera determinada el 7 de Abril del mismo año y que abarca la plataforma continental, Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur y el espacio aéreo y marítimo correspondiente. Cada fuerza armada asignará según sus registros la calificación de veterano de guerra. La certificación de esta condición será efectuada solamente por los organismos específicos de las fuerzas armadas”.-

De las leyes sancionadas por el Congreso de la Nación, específicamente las Leyes N° 22.674, 23.109, 23.490, 23.598, 23.701, 23.716, 23.848, 23.818, todas sin excepción expresan los términos “Conflicto del Atlántico Sur”, Conflicto Malvinas, Teatro de Operaciones del Atlántico Sur”, es decir aquellos que estuvieron en el TOAS, en el TOS y/o en el TOM deben ser considerados como ex combatientes a los efectos de los beneficios que las mismas conceden a los que reúnen esa condición.-

Movilizados fueron todos, los que estuvieron en Malvinas, o en cualquier otro lugar de destino que le asignaron dentro del TOAS. En una guerra no todos los combatientes empuñan armas, los hay que son necesarios, también existen otros para cubrir diversos puestos como: comunicaciones, logística, seguridad, intendencia, inteligencia, sanidad, y otros puestos en retaguardia que son indispensables para que los que están en primera línea puedan efectivamente combatir, el uno sin el otro no pueden existir.

Existe una gran cantidad de ex soldados que desplegados en las bases estratégicas de la costa patagónica, se los considero como ex combatientes durante varios años, entregándoseles condecoraciones y certificaciones de su participación en el conflicto y después dejaron de ser reconocidos y que al día de hoy no se les entrega la certificación correspondiente como veterano de guerra y en consecuencia no pueden acceder a los beneficios que otros en igualdad de circunstancias poseen. No se debe restar importancia a los actos de cada uno, sea cual sea su situación en el contexto geográfico, siempre incluidos dentro del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur.-

Todos los actos por ellos realizados fueron verdaderos actos de guerra, fueron acciones de combate y muy efectivas, ya que les permitió al resto de los ex combatientes desarrollar su campaña en Malvinas.-

La situación de nuestros ex combatientes o veteranos de guerra no reconocidos y desplazados a puntos estratégicos dentro del (TOAS), es de notoria injusticia, pues a ellos, a quienes la patria les pidió todo, se les niegan actualmente sus mínimos derechos, los cuales les facilitaría su reinserción en la sociedad, su realización plena como hombres de bien y sentirse amparados por las instituciones de nuestra Nación.-

Por todo lo expuesto y atento a una rápida intervención del Poder Ejecutivo, es que solicito la aprobación del presente proyecto de resolución